En el corazón del bosque, Robin Hood recogía manzanas de un árbol cargado de jugosos frutos para repartir a los habitantes.
De pronto, una joven doncella con una copa de sidra, un elixir de manzanas frescas, se acercó a él y con voz melodiosa le dijo "esta sidra te dará fuerzas para seguir ayudando a tu gente”.
Robin Hood, escéptico pero sediento, bebió. En cada sorbo de sidra, los sentidos explotaban y del árbol comenzaron a emerger frutos de manzana. En ese momento, el bosque se convirtió en un nuevo Edén y es así como el elixir del jugo fermentado de estas manzanas crearon nuestra sidra artesanal 100% mexicana: Robin Hood®.
De venta en: